Ruta de Santa Anna

17.07.2012
por Dirección de Promoción

Ruta de Santa Anna

Ruta de Santa Anna

Comenzando en el puerto de Veracruz, ciudad hermosa y con gran historia, vio pasar a aquel personaje en múltiples circunstancias, como el Baluarte de Santiago, último de los Baluartes que queda de la mítica muralla que circundaba Veracruz, que se componía de 9 baluartes y una fortaleza que se encuentra actualmente en una isla mejor conocida como la Fortaleza de San Juan de Ulúa. Donde Don Antonio quedo preso por un tiempo por querer agregarse al llamado Imperio de Maximiliano pero fue apresado por ordenes de Benito Juárez; punto en el que también Don Antonio perdió su pierna, en aquella guerra fatídica mejor conocida como la Guerra de los Pasteles en los años de 1838-1839, así mismo podremos recorrer los remanentes de la llamada Puerta de la Merced que de igual manera formaba parte del sistema amurallado.

La siguiente recomendación es la Antigua, donde conoceremos las Caballerizas de Santa Anna de la cual solo quedan las paredes, un complejo de cerca de 6 cuartos gigantescos donde se supone que estuvieron alguna vez las caballerizas de Don Antonio mientras se preparaba para las múltiples guerras, con una escala en la gastronomía de esta ciudad y observar la casa de Cortés y las míticas ceibas donde se dice amarraron sus naves.

A continuación nos dirigiremos a la ciudad de Xalapa, y en el camino nos detendremos en dos poblaciones pequeñas, Plan del Rio, albergue de un pequeño fortín donde se guarecían los mexicanos durante las batallas en la intervención Norteamericana, y en Cerro Gordo, lugar en el que Antonio López de Santa Anna se enfrentó a Winfield Scott en la guerra del 46, y donde persisten memorias y uno de los cañones de aquella batalla.

Ya en la ciudad de Xalapa recorremos el paseo de Los Lagos o de Los Tecajetes y llegaremos a la iglesia de San Jose donde se encuentra la pila bautismal donde fue bautizado Santa Anna, lo ideal es descansar en esta ciudad y recorrer sus barrios por la noche para disfrutar las múltiples atracciones que tiene la capital de Veracruz. Al otro día, después de un delicioso desayuno acompañado de un aromático café de la región saldremos hacia la Hacienda El Lencero, hogar de Don Antonio por varios años y propiedad por décadas, ahí conocerás un poco de cómo se vivía en esa época al admirar el mobiliario, los carruajes y los cientos de objetos que nos muestran un poco de la vida en las enormes haciendas, posteriormente se puede visitar Xico, donde Santa Anna solía ir a cazar y conocer las leyendas, de la hija que ahí tuvo con una joven de las mejores familias de la época, y de como alguna vez tuvo que escapar del linchamiento del ahora bello Pueblo Mágico, te recomendamos comer ahí y visitar la cascada de Texolo;  o si prefieres sol y mar, regresar después del desayuno al puerto de Veracruz y disfrutar las playas con oleaje tranquilo y su calurosa gente.

La ruta esta alternada para conocer más lugares y disfrutar aún más paisajes en las carreteras, disfrútenla no se arrepentirán.