TRAPICHES DE CAÑA

23.01.2012
por Dirección de Promoción

TRAPICHES DE CAÑA

Trapiche es un sustantivo que procede del mozárabe *ṭrapíč, y este a su vez del latín trapētum o trapētus: “molino de aceite”, de ahí que la primera acepción haga precisamente referencia a un “molino para extraer el jugo de algunos frutos de la tierra…”
Durante la época de la conquista, Hernán Cortés trajo la caña en 1520 y se cultivaba a pequeña escala en muchos lugares del país. Los primeros trapiches funcionaban con maquinaria de madera, accionada por animales de carga. Más adelante, la infraestructura se mejoraría con acueductos y ruedas accionadas por la fuerza del agua. Se producía fundamentalmente panela y aguardiente. Finalmente, con las calderas y la maquinaria para obtener un azúcar más refinado, algunos se convirtieron en ingenios.
En Veracruz, un trapiche utiliza alrededor de 40 personas entre el levantamiento de la caña y la producción en campo para poder producir 3.5 toneladas diarias en la temporada de Octubre a Mayo. Para poder producir una tonelada de piloncillo se requieren un promedio de 10 toneladas de caña de azúcar. Existen diferentes regiones productoras de piloncillo en el estado de Veracruz como la de Huatusco y la de Cuitlahuac, siendo ésta última la que produce un piloncillo de mejor calidad, ya que la región cañera tiene mejores suelos. Esta región en su momento llegó a agrupar a 100 trapiches en la Liga de Productores de Piloncillo del Sureste localizada en Yanga, Veracruz. Algunos de estos trapiches pueden visitarse en Cuitlahuac, en Yanga, en Cosamaloapan y en Tlacotepec de Mejía, entre otros.