• (228) 8 12 75 85

La Cantada, Naolinco

                                

En Naolinco, el 2 de Noviembre, se hace presente una tradición que data de tiempos prehispánicos, cuando los totonacas dominaban estas tierras: la Cantada, ritos que, a través de las generaciones, manifiestan la fe y la cultura de un pueblo que recuerda a sus antepasados con especial devoción.

Ésta fue una fiesta que se impuso y transformó, a pesar del mestizaje con los españoles, puesto que los frailes franciscanos, que se establecieron en 1542 en esta región, adoptaron los cantos que los indígenas entonaban a los muertos y los convirtieron en alabanzas destinadas a los santos y a la Virgen, lo que permitió que esta costumbre sobreviviese hasta nuestros días.

Dicen que México es el único país que celebra a la muerte con alegría, esto se hace patente en la noche del 1 de noviembre, cuando familias naolinqueñas y visitantes acuden al cementerio, en medio de un ambiente festivo, para esperar a los diferentes grupos que participarán en la Cantada.

Es un cementerio tradicional, aquí las tumbas son parte del espectáculo y están iluminadas. Pequeñas capillas, enormes monumentos, ángeles, cruces y vírgenes están destinados a salvaguardar los hogares que los humanos construyen para descansar y ser recordados, son el escenario en el que se presentarán los protagonistas de la noche: los cantantes.

A partir de la medianoche y hasta el amanecer se comienzan a cantarse los Alabados, éstos son más tristes que las Alabanzas y se diferencian porque el líder de cada grupo entona una estrofa y los demás le contestan repitiendo los mismos versos.

Este Día de Muertos, ¡Visita Naolinco!